Adam Gefen

Vejer de la Frontera

pongo todo mi empeño en la creación, con humildad, siempre aprendiendo, escuchando

Mi primera guitarra la fabriqué con el maestro malagueño Pablo Requena en su taller en el sur de Inglaterra.

Tenía pasión y algo de deseo pero no tenía ninguna idea de las vueltas y caminos que este sueño me llevaría en los años posteriores.

Amo la guitarra, es mi pasión. La que lleva las lluvias de décadas en las vetas de su tapa, la imaginación de su autor en su roseta. Sus medidas, geometría y forma de la autoridad del oficio. Todo ello se mezcla ofreciendo una voz única y así fundirse con él o con ella para poder hacerla cantar.

Intento sacar los sonidos bellos de cada dama que sale del taller con mis dedos crudos, dedos de un “carpintero de guitarras” que así una mujer sevillana llamó a mi oficio. Pero con ellos canta la guitarra en voz ronca y compás accidentado.

Así qué hago la mitad del trabajo, pongo todo mi empeño en la creación, con humildad, siempre aprendiendo, escuchando, abierto y preparado para admitir mis defectos, siempre admirando los lutieres y las guitarras que hacen y luego con la misma actitud escucho a los que las toquen.